Sin Categoria
Autocompasión – ¿Por qué ser mi mejor amigo?
En la última década, algunos conceptos de la cultura budista han empezado a despertar el interés de la psicología occidental. Lo anterior, debido a que algunas de las prácticas implicadas en el budismo han demostrado efectos positivos en el trabajo de problemas psicológicos de alta prevalencia en las culturas occidentales. Dentro de estos conceptos, ha empezado a tomar fuerza el concepto de Autocompasión.
De acuerdo con la Doctora Kristen Neff, quien ha dedicado la mayor parte de sus investigaciones de los últimos diez años al estudio de la Autocompasión, esta implica: estar abierto y ser sensible al propio sufrimiento, sin evitarlo y generando deseos de aliviarlo; se trata entonces de evitar juzgar al dolor, los fracasos y los defectos propios, buscando comprenderlos y abordarlos como parte de la experiencia de SER humano (Neff, 2003). En otras palabras, la Autocompasión implica abordar el dolor propio como se abordaría el de una persona cercana a quien queremos aliviar cuando está pasando por un momento difícil.

Pexels Photo
Dentro de este contexto, se ha podido evidenciar que las personas de culturas occidentalizadas como la colombiana tendemos a ser extremadamente duras con nosotras mismas cuando cometemos errores, fracasamos u obtenemos resultados inesperados y que consideramos negativos. Sin embargo, en situaciones en las que nuestro sufrimiento surge de factores externos (que no dependen de nosotros) cómo cuando alguien murió o fuimos víctimas de un robo o de una injusticia, es cuando logramos ser autocompasivos. Es allí donde surge la importancia de la autocompasión, donde el objetivo es lograr abordar el dolor propio amablemente, incluso en situaciones en las que dicho sufrimiento proviene de errores propios o de nuestros defectos.
¿La autocompasión es lo mismo que la autoestima?
La autoestima, es un concepto que se ha estudiado durante décadas en la psicología demostrando beneficios. Sin embargo, la autocompasión ha surgido como un concepto alternativo a esta por una razón. A pesar de que la autoestima genera muchos de los mismos efectos positivos que la autocompasión como lo son el proporcionar afecto propio y aceptación propia; la diferencia entre ambos conceptos radica en que en la autoestima estos sentimientos surgen de procesos de autoevaluación respecto a qué tan competente o valioso se es, en comparación con los demás. Paralelamente, en la autocompasión dichos sentimientos surgen cuando la persona reconoce la naturaleza del ser humano: imperfecto, con defectos, que comete errores. Entonces, la persona autocompasiva no requiere de sentirse mejor que los demás para estar bien consigo misma, sino que es amable y compasiva consigo misma porque se reconoce como humana.

Beneficios de la autocompasión
De acuerdo con los diversos estudios realizados utilizando la Autocompasión como método de intervención (Neff, 2003; MacBeth y Gumley, 2012; Yarnell y Neff, 2013; Zessin, Dickhäuser & Garbade, 2015). La autocompasión trae beneficios psicológicos y está relacionada con un funcionamiento psicológico adaptativo, de esta manera los altos niveles de autocompasión están relacionados con bajos niveles de estrés, ansiedad y depresión; y con altos niveles de bienestar psicológico, regulación emocional e inteligencia emocional. Igualmente, la autocompasión ha demostrado efectos positivos en las relaciones interpersonales donde sus altos niveles han demostrado estar asociados con satisfacción con las relaciones amorosas, menor confusión emocional a la hora de resolver conflictos y sensación de capacidad de expresión en las relaciones de pareja. En cuanto a la relación parental, se ha encontrado mayor bienestar parental, relaciones basadas en el afecto positivo y habilidades para el establecimiento de límites y manejo de contingencias en los niños; en padres con altos niveles de autocompasión.
Juanita González Suárez
Psicóloga Clínica – Psicologa.co
Referencias:
- MacBeth, A., & Gumley, A. (2012). Exploring compassion: A meta-analysis of the association between self-compassion and psychopathology. Clinical Psychology Review,32(6), 545-552.
- Neff, K. D. (2003). Self-compassion: An alternative conceptualization of a healthy attitude toward oneself. Self and Identity, 2, 85–102.
- Neff, K. D., Kirkpatrick, K. L., & Rude, S. S. (2007). Self-compassion and adaptive psychological functioning. Journal of research in personality, 41(1), 139-154.
- Neff, K. D., & Dahm, K. A. (2015). Self-compassion: What it is, what it does, and how it relates to mindfulness. In Handbook of mindfulness and self-regulation (pp. 121-137). Springer New York.
- Yarnell, L. M., & Neff, K. D. (2013). Self-compassion, interpersonal conflict resolutions, and well-being. Self and Identity, 12(2), 146-159.
- Zessin, U., Dickhäuser, O., & Garbade, S. (2015). The Relationship Between Self Compassion and Well‐Being: A Meta‐ Applied Psychology: Health and Well‐Being, 7(3), 340-364.
www.psicologa.co – Especialistas en Salud Mental – 320 3379561 – Bogotá, Colombia
Psicologa.co
Somos un grupo de Especialistas en Salud Mental en Bogotá para el tratamiento de Depresión, Ansiedad, Trastornos Emocionales y proceso de vida en niños, jóvenes, adultos y parejas. Puedes pedir una cita con un especialista en los siguientes canales y comenzar tu tratamiento hoy mismo.
Psicologa.co – Especialistas en Salud Mental
Psicologa.co
320 3379561
Consultorios Carrera 16#80 – 77 – Barrio Antiguo Country – Bogotá, Colombia.
Psicologa.co – Especialistas en Salud Mental
Depresión Bogotá, psicólogos en Bogotá, psicólogos, depresión, Ansiedad, psicologa, psicologa.co, ayuda psicologica, Psicoterapia, terapia depresión, sentido de vida, terapia ansiedad psicoterapia, depresión postparto, Salud Mental, stress
Construye y encuentra tu sentido de vida
De acuerdo con la cultura Japonesa todo el mundo tiene un “ikigai”, es decir, sentido de vida. Existen personas que lo han encontrado y otros que lo llevan dentro pero que todavía se encuentran en un proceso de búsqueda. Al encontrarse en nuestro interior, requiere de una exploración constante y paciente, sin embargo, siempre será posible encontrarlo. En la vida cotidiana escuchamos comentarios como “mi vida no tiene sentido”, “no soy bueno para nada”, “me siento vacío”, frases que logran transformar nuestra cotidianidad y refugiarnos en situaciones, relaciones, objetos, rutinas que no generan consecuencias positivas a corto y largo plazo para la vida (García y Miralles, 2016)

Según Frankl (1994) el sentido de vida se concibe como una fuerza motivacional que poseen todos los seres humanos, al cumplir este sentido de vida se logrará vivir en libertad, responsabilidad y autodeterminación, se tendrá una visión positiva de la vida, del futuro y de sí mismo. Es importante aclarar que el sentido no hace referencia únicamente a una meta, a un sentimiento o a una emoción, según Martínez (2014) el sentido se debe entender como la percepción mental y emocional de los valores que motivan a la persona a realizar una acción de una forma u otra, cuando nombra el componente emocional hace referencia a que debe haber una experiencia de manera personal significativa, algo que genera plenitud, felicidad o emoción; lo mental es el elemento que da coherencia, lógica y dirección para cumplir un objetivo; con estos dos elementos se puede construir lo que se denomina sentido de vida.
“La importancia de encontrar un sentido a la existencia para vivir más y mejor”.
Cuando el sentido de vida esta ausente, la persona empieza a vivenciar una frustración existencial, este estará asociado con un sentimiento de desesperanza, percepción de falta de control sobre la propia vida y ausencia de metas, adicional puede estar relacionado con sentimientos y cogniciones negativas acerca de uno mismo, del mundo y del futuro, esto desde una perspectiva desarrollada por Beck. Sin embargo, desde la postura de Frankl (1994) esto no debe ser signo de alguna anomalía o trastorno, si no al contrario puede ser una oportunidad para generar un cambio positivo en su vida, por ello este mismo autor considera que la persona que se enfrente a sus problemas y convierte sus metas y objetivos en actividades podrá observar el pasado con tranquilidad y paz interior.

En la construcción de un sentido de vida es necesario identificar cuales son esas huellas de sentido, es decir vivencias que han impactado significativamente nuestra vida en el pasado y en el presente (Martínez, 2014), ya que estos elementos nos van a direccionar nuestro sentido de vida actual. En la búsqueda de esas huellas nos podemos preguntar estas autorreflexiones que nos permitirán pensar y elaborar nuestro sentido de vida:
• ¿Esto que viví o vivo me emociona?
• ¿Esto que percibo es bueno para mí?
• ¿Esto que vivo construye mi vida?
• ¿Siento que algo allí me atrae?
Por otra parte, es relevante mencionar que el sentido de vida es propio para cada individuo, puede reconstruirse y cambiar constantemente a lo largo de los años, lo importante no es dejar de construirlo y de vivir con sentido.
Referencias:
Frankl,V.E (1994). La voluntad de sentido. Conferencias escogidas sobre logoterapia. Barcelona: Herder.
García, H., & Miralles, F. (2016) Ikigai: Los secretos de Japón para una vida larga y feliz. Barcelona: Urano.
Martinez, E. (2014). Buscando el sentido de la vida. Manual. Bogotá: Ediciones Aquí y Ahora.
www.psicologa.co – Especialistas en Salud Mental – 320 3379561 – Bogotá, Colombia
Psicologa.co – Especialistas en Salud Mental
Depresión Bogotá, Psicólogos en Bogotá, Psicólogos, Depresión, Ansiedad, Psicologa, Psicologa.co, Ayuda psicologica, Psicoterapia, terapia depresión, sentido de vida, terapia ansiedad psicoterapia.

